En Quibdó nos están matando

Por: Jhoan Andrés Hurtado - Chocó Todos por la Educación' | Agosto 27, 2015

'Chocó Todos por la Educación', movimiento ciudadano creado por jóvenes en 2014 y que promueve la transformación del país a través de la educación, nos comparte el siguiente artículo que denuncia homicidios sistemáticos, desapariciones y agresiones sexuales en la capital chochoana.

En el 2014 nuestro país se escandalizó con un informe especial titulado “Quibdó, en su hora más oscura” de María Clara Calle para la Revista Semana, donde de forma real detallaba la crisis humanitaria, de inseguridad y temor que se vivía en la capital de los Chocoanos, en ese momento los Quibdoseños pensamos que nada podía ser peor, que todo lo que se hiciera de ahí en adelante, sería ganancia.

 

La periodista Calle, vaticinaba en su artículo, que quizás, la hora más oscura de Quibdó duraría más de lo que todos quisieran, y no se equivocaba, un año después de su informe especial, la oscuridad aún nos acompaña, y más opaca que nunca.

 

A finales de julio, el Instituto Nacional de Medicina Legal publicó el resultado de la investigación del “Forensis, Datos para la vida 2014”, donde se analizó el comportamiento del homicidio en Colombia durante ese año. Quibdó, una ciudad con un poco más de 140,000 personas, con una tasa de 71,0 homicidios por cada cien mil habitantes, se ubicó como la tercera más alta de las ciudades capitales del país.

 

El panorama anterior es desolador y máxime cuando a los que están matando es a nuestros jóvenes. Los homicidios sistemáticos, las desapariciones y las agresiones sexuales, se están llevando por delante los sueños y anhelos de lo mejor de nuestros hogares y de la sociedad, que es la juventud.

 

Los adolescentes y jóvenes en Quibdó se están desarrollando en un ambiente hostil que no les permite crecer. Estos se encuentran en el centro de la crisis humanitaria, transformados en carne de cañón del crimen organizado, las bandas criminales, el conflicto armado, el narcotráfico, la drogadicción, el alcoholismo y, sobre todo, de la indiferencia y la indolencia de las entidades territoriales que no se la juegan por la juventud.

 

Desde hace más de 15 años, jóvenes, organizaciones juveniles, líderes estudiantiles y algunos cooperantes internacionales hemos luchado por la construcción e implementación de una política pública de juventud para Quibdó, que responda a las necesidades de la población juvenil, que garantice el ejercicio de derechos y potencie consigo misma las habilidades académicas, culturales, deportivas, políticas y de construcción de paz de los jóvenes.

 

No existe en Quibdó una hoja de ruta clara que permita realizar una intervención integral para la atención de la problemática juvenil. Debido a esta razón se han venido presentando los múltiples homicidios de jóvenes y, su intensificación no son casualidad, son el resultado de la desprotección y del abandono en la que se han visto sometidos nuestros jóvenes, que en esta sinfonía de la guerra y de la violencia en la ciudad, hemos sido el grupo social que ha tocado los peores acordes.

 

Realizamos un llamado urgente a la administración municipal, a nuestros próximos mandatarios y, a las instituciones encargadas de garantizar la seguridad en Quibdó, a la implementación -de forma prioritaria- de programas que busquen potenciar el arte, la educación y la cultura en los jóvenes. Estos constituyen un elemento clave en los procesos de desarrollo de la sociedad.

 

Hagamos una apuesta real y efectiva que permita que nuestras vidas se salven, porque nos están matando.

 

A comienzos de la semana pasada asesinaron en Quibdó a uno de los últimos integrantes vivos de la agrupación New Saga. Desde hace varios años han perdido la vida casi todos los miembros de esta agrupación de forma violenta, ellos, dedicaron su adolescencia y parte de su corta juventud a inspirar a los Chocoanos a través del Rap y de su arte underground.

 

Muchos llegamos a creer que serían los mejores exponentes de este género musical en nuestro país, lástima que la violencia y la guerra les ganó la batalla. Hubiese sido interesante ver como las madres de estos jóvenes coreaban en las calles de Quibdó y en los mejores escenarios del Mundo las canciones de sus hijos, así como lo hace Nelsa Perea (Mamá de Goyo y Slow de ChocQuibTown), tristemente y, por culpa de la violencia y la falta de oportunidades, solo les queda a estas mujeres llorar la muerte de sus hijos y cantar sus canciones con sus amigos en frente de sus bóvedas en el cementerio de Quibdó, como lo vienen haciendo desde el 2011, cuando la violencia se llevó al primero de ellos.

 

Nota: Este artículo fue escrito por Jhoan Andrés Hurtado Mosquera, uno de los líderes jóvenes del Chocó, Coordinador Regional del movimiento ciudadano 'Chocó Todos por la Educación', Abogado de la Universidad Tecnológica del Chocó, Afrocolombiano del Año 2014,  Medallista Pedro Pascasio Martinez de Ética Republicana del Congreso de la República, Investigador del Grupo de Investigación Derecho, Sociedad y Medio Ambiente de la UTCH, Líder Juvenil, Conferencista y Bloguero Ocasional.


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