Economía, Tecnología y Educación

Apple ya es billonaria en bolsa y la culpa la tienen esos iPhone X tan caros

No importa que sea el primero, segundo o tercero del ranking de fabricantes de móviles. Al margen de su puesto en el escalafón global, Apple sigue siendo motivo de inspiración en el negocio de la tecnología de consumo. Las cifras están de su parte.

Esta semana ha demostrado la solidez de su estrategia a pesar del desgaste del mercado y la feroz competencia de los jugadores asiáticos. Se entiende que Tim Cook, consejero delegado de Apple, no pueda estar más contento después de alcanzar la cota histórica del billón de dólares de valor en bolsa, como consiguió a lo largo de la sesión de ayer.

Los accionistas también están dando palmas, conscientes de que el próximo 16 de agosto cobrarán un dividendo de 0.73 dólares por acción, después de que Apple devolviera a sus inversores 23,000 millones de dólares a través de su programa de retorno de capital, lo que incluye 17,200 millones en recompra de títulos.

Visto lo visto, muchos analistas se columpiaron en sus vaticinios cuando a finales del año pasado anticipaban el declive de la compañía de California cuando ésta decidió vincular gran parte de su futuro a un iPhone X disparatado de precio. El tiempo ha dado la razón a Tim Cook y los suyos. Lejos de resentirse sus ingresos, los ha elevado interanualmente el 17%, hasta los 53,300 millones de dólares. Y la previsión para su cuarto trimestre aventura aumentarlos entre los 60,000 y 62,000 millones de dólares. El beneficio por acción también rompe nuevos techos trimestrales en junio al incrementarse el 40%. Se mire por donde se mire, Apple es más Apple que nunca.

Por lo pronto, la compañía de la manzana presumió el pasado martes con la mejor primavera de su vida, al anotarse un resultado récord en su tercer trimestre fiscal, y todo ello gracias a ese dispositivo cuyo precio superaba el salario de cualquier joven.

Pero si importante es el volumen de ventas, mucho más relevante para la salud del negocio es el margen bruto cosechado, que en el cuarto trimestre rondará entre el 38 y el 38.5%. Y la culpa de esta última magnitud vuelve a tenerla ese smartphone tan elitista y exclusivo, cuyo precio de venta solo parecía al alcance de los bolsillos más desahogados del planeta. Pues no. Hay mucha más gente de la que parece capaz de reunir 1,100 dólares para hacerse dueño de un capricho cuyas características técnicas diferenciales también son compartidas por equipos de alta gama de otros fabricantes. En el último trimestre vendió 41.3 millones de iPhone, lo que viene a ser 5.3 por segundo y solo un 1% más que hace un año. Los ingresos logrados por estos productos alcanzaron los 27,000 millones de dólares, lo que arroja un ingreso unitario medio de 724 dólares. Es decir, muchísimos de esos smartphones fueron los iPhone X, iPhone 8 o iPhone 8 Plus, los que más margen comercial proporcionan.

Además de los teléfonos, Apple también ha vendido en su último trimestre 11.5 millones de iPads y 3.7 millones de Mac, con un precio medio por ordenador de 1,300 dólares. Los iWatch y otros wereables de la manzana mantienen su vigor, con crecimientos del 37% frente al mismo periodo de 2017.

La historia ya es conocida: Apple triunfa en los negocios porque está convencida de sus valores fundamentales y se mantiene fiel a los mismos. Es decir, su buen diseño, su mejor producto, un software a la medida y un precio en consonancia con el prestigio de la marca.

Pero hay más argumentos que justifican el buen momento de Apple, como el creciente peso de los servicios en sus ingresos. Su tienda de aplicaciones es un maná, con un goteo permanente de microventas de extraordinario margen y crecimientos interanuales del 30%. La cosecha del último trimestre superó los 9,000 millones de dólares de ingresos solo por servicios, un poco más que todo el negocio de la compañía en China, una región cuyo crecimiento interanual de las ventas roza el 20%.

Además de lo anterior, los usuarios comienzan a utilizar el móvil para realizar sus pagos y Apple Pay rebaña céntimos con cada cierto número de operaciones, lo que no es desdeñable dada la tendencia imperante. El servicio de Apple Music todavía no llega a ser Spotify, pero eso será cuestión de tiempo. Y el suma y sigue no tiene fin.

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