Bogotá

Bogotanos pierden al año $5.496 millones al “tanquear” gasolina a sus vehículos

La Personería de Bogotá encontró que los capitalinos pierden al año $5.494 millones en la adquisición de gasolina, por la falta de calibración adecuada de los surtidores del servicio, luego de un muestreo realizado a 145 estaciones, que determinó que 118 no cumplen con la métrica legal, es decir, no suministran la cantidad adquirida por el usuario.

Para completar, el Decreto 1521 de 1998 establece un margen de calibración a los surtidores de gasolina, que permite suministrar de +0 -7 pulgadas cúbicas por galón a quienes adquieren el combustible. Eso significa que pueden cobrar por el galón completo, pero no surtir esa cantidad. De 94 a 98 pesos por galón se deja de suministrar.

Los capitalinos pagamos en promedio $9.100 por galón de gasolina, una de las tarifas más altas de la región. Para el 2017 el parque automotor de vehículos particulares en Bogotá se incrementó a 2.182.578, que circulan en la ciudad, sin considerar el elevado número de vehículos públicos.

Atendiendo la norma que les permite surtir menos combustible y el volumen de automotores, una sola estación tendría mensualmente una ganancia extra aproximada de $4.900.000 y anualmente de $59.000.000. Escalado a las 460 registradas en Bogotá, habrían obtenido mensualmente ganancias adicionales por uno $2.265 millones, y anualmente los capitalinos asumirían un costo adicional no surtido a los vehículos de $27 mil millones.

Los revisados

El Ministerio Público Distrital realizó una muestra a 145 estaciones de servicio de combustible determinando que 118 no cumplen con la métrica legal, es decir, los surtidores no se encuentran ajustados y calibrados.

Esas 118 estaciones venden al mes un aproximado de 7.800.000 galones de combustible, de los cuales 51.000 galones en promedio se dejan de surtir al consumidor. La descalibración de esos surtidores representa para los consumidores una pérdida económica de $458 millones mensuales y $5.494 millones al año.

Además, se determinó en las visitas que, de las 145 estaciones, 94 no se encontraban ajustadas con las normas vigentes en materia ambiental y de distancias de seguridad, sin embargo, algunas de ellas llevan funcionando más de 20 años.

Sin control

El Ministerio Público Distrital evidenció que siete localidades, Santa Fe, Fontibón, Barrios Unidos, Teusaquillo, Los Mártires, Antonio Nariño y Rafael Uribe no cuentan con convenios o contratos vigentes para ejercer la inspección, vigilancia y control de pesas y medidas en las estaciones de servicio.

Las otras 11 localidades tienen contratos, pero solo realizan muestras aleatorias, control muy distante del protocolo riguroso que se debe implementar (Candelaria y Sumapaz que no registran puntos de suministro).

Se constató que en promedio se realiza una inspección al año que no cubre la totalidad de las estaciones, a pesar de que varias de ellas contratan con el mismo oferente y objeto para implementar el control de pesos y medidas por un monto que oscila entre $40 y $60 millones.

En promedio, desde los Fondos de Desarrollo Local, el Distrito destina $900 millones anuales para la realización del control de pesas y medidas en las localidades, dentro de los cuales solo se realiza la inspección a las estaciones de servicios una vez cada dos años, a lo que las alcaldías responden que no disponen de personal capacitado para cumplir con la obligación.

Recomendaciones

Lo evidenciado representa un significativo impacto económico para el bolsillo de los capitalinos, por lo tanto, la Personería solicito a las alcaldías locales capacitar y certificar al personal, para que realicen un control permanente a las estaciones de servicio, con la finalidad de proteger los derechos del consumidor.

Así mismo, se recomendó al Distrito realizar en el menor tiempo posible el proceso contractual para adquirir el servicio o los equipos para el control a las estaciones.

Además, aconsejó exigir la actualización de los equipos y sistemas utilizados con tecnología de punta a las empresas que prestan el servicio de metrología, debido a que lo vienen desarrollando con técnicas manuales.

Por último, se hace un llamado a las autoridades nacionales para que estudien la posibilidad de reformar el Decreto 1521 de 1998, a fin de bajar el margen actual de calibración de los surtidores, lo que le evitaría al usuario un costo adicional por cantidad no suministrada.

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