Confidencial Colombia

La opinión de Jaime Polanco: Cataluña, el día de la marmota

Recordemos esa magnífica película del director Harold Ramis en la que un soberbio Bill Murray trató por todos los medios de cambiar su vida cotidiana, aunque sus especiales circunstancias se repetían una y otra vez cada día igual al anterior y estaba condenado a vivir los mismos momentos al despertar de cada mañana. Así pasa en la película catalana. ¿Será que después del 21 de diciembre, volverán las cosas a estar como estaban antes de los despropósitos que siguieron al primero de octubre?.

En estos días vemos el arrepentimiento de los líderes del ‘proces’ ante las autoridades judiciales españolas, con el único objetivo de salir de la cárcel para proceder otra vez a liderar ese sinfín de medias verdades sobre la conveniencia de una Cataluña independiente de España y ahora, también de Europa. Lideres que han aceptado el 155 con los dedos cruzados para demostrar a la militancia rabiosa que ellos siguen teniendo una inquebrantable lealtad al concepto independentista.

Casi todas las encuestas realizadas en estas últimas semanas siguen arrojando unos datos muy similares. Ganan con diferentes procesos aritméticos los independentistas, apoyados por el populismo de Podemos en Cataluña, y mejoran pero no lo suficiente, los partidos de la oposición con claras subidas para el PSC y Ciudadanos . La suma de diputados podría dar otra vez la mayoría en el Parlament a estas formaciones y no necesariamente el número total de votos, que quedaría otra vez por debajo del 50%. Ósea, otra vez la misma historia.

A nadie se le escapa que la convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre, ha sido precipitada y mal manejada por el gobierno en su afán de proceder con la aplicación del articulo 155. Tampoco se le escapa a nadie que las heridas abiertas en la sociedad por los despropósitos del gobierno del ya ex president Puigdemont , no se curan con dos meses de olvido institucional. Ni un mal remedio casero ha sido aplicado por el gobierno central a esos heridos en su orgullo y en sus dudas, para mejorar su estado de ánimo y repensar las posibilidades de un nuevo fracaso después de la cita electoral de diciembre.

Dos meses es muy poco tiempo para cicatrizar heridas que llevan décadas supurando en los corazones de tantos catalanes, entre quienes aun buscan fórmulas de consenso y quienes intuyen la mala fe de quienes los han gobernado.

Dos meses no cambian la lluvia fina del nacionalismo de Convergencia que terminó atrapado en su propia inconsistencia y sus problemas éticos que le llevaron a caer en brazos de los partidos independentistas de siempre.

Dos meses no son suficientes para que los catalanes de toda la vida, nacionalistas y españolistas, pero desapegados del futuro de su región, cambien su cómoda postura y dejen de ser testigos anónimos de lo que acontece en su autonomía.
Muchos de ellos, empresarios de éxito, vendieron sus empresas en la España saudita a compañías extranjeras que son las que en la actualidad deciden sobre el futuro industrial de Cataluña. Ellos los que vendieron, viven cómodamente con los ingresos de sus desinversiones y desapegados de los necesidades y los compromisos con sus conciudadanos.

Otros, los que compraron, están más preocupados en mantener la competitividad de sus empresas, que en entender el daño que estas medidas pueden producir en la rentabilidad de sus inversiones en el medio y largo plazo.

Pero al final “unos por otros y la casa sin barrer”.

Lo que deberían ser estrategias que ayuden a movilizar a aquella población silenciosa e indiferente políticamente hablando, solo encuentran desconfianzas y antiguos resentimientos personales. La inoculación del virus ya es una realidad.

Lo que deberían ser complicidades en el objetivo común de devolver a Cataluña una gestión sería de sus recursos y replanteamientos en sus competencias frente al estado central, vuelven una y otra vez al cortoplacismo electoral que convoca a fuerzas políticas que ya no se diferencian en nada desde el punto de vista ideológico. Al final lo mismo de siempre, cada día amanece igual, con la desilusión de no poder cambiar nada, porque pensamos que todo está previamente arreglado. Pues señores, espabilen, que hay en juego la vida y el bienestar de millones catalanes, que quieren vivir en paz y tranquilidad, en busca de un futuro mejor para los suyos.

Fajardo entregó sus firmas y puso a ‘tambalear’ la Coalición Colombia

El precandidato presidencial Sergio Fajardo, entregó este viernes en la Registraduría las 981.625 firmas que recolectó a nombre del movimiento Compromiso Ciudadano para consolidar su aspiración y dar la pelea por la Casa de Nariño en 2018.

Al tiempo que Fajardo adelantaba su diligencia en la Registradurúa, la senadora Claudia López que daban a entender la ruptura de la llamada ‘Colación Colombia’ que había conformado el ex alcade de Medellín con el Partido Verde y el Polo Democrático.

“Sergio no aceptó ir a una consulta en marzo para que los ciudadanos con su voto escogieran un solo candidato. Y tampoco concretar un programa común. Estoy muy triste. Hay tanto en juego que es increíble que no concretemos por eso #CoalicionColombia”, anotaba la Senadora.

Sin embargo, el político paisa aseveró que desconoce el origen del anuncio de la senadora pues la última vez que se trató el tema fue el pasado miércoles durante una reunión entre Jorge Robledo, Angélica Lozano y Antonio Navarro “en la que se discutió el tema y cómo va”.

“Se habló de cómo estaba lo de la coalición y especialmente la fecha de elección de un candidato único de la misma, que yo sigo insistiendo debe ser lo más pronto posible para hacer campaña, y como no llegamos a un acuerdo quedamos de vernos el 6 de diciembre, no pasó nada más, por eso me sorprende todo esto”, declaró Fajardo en entrevista con Blu Radio.

El senador Jorge Robledo, el tercer integrante de la Coalición Colombia también se pronunció a través de su cuenta de Twitter donde envío un mensaje esperanzador a los que conservan la ilusión de ver juntos a los tres políticos en las elecciones de 2018.

La travesía de los pacientes con VIH en Colombia

La concentración de pacientes con VIH en Colombia está en Bogotá, Medellín y Cali, seguidas de Barranquilla y de Bucaramanga, donde a su vez se registra el mayor número de atenciones, al ser las ciudades donde están las instituciones que prestan los servicios requeridos por estas personas.

Según el Atlas de Variaciones Geográficas en Salud de Colombia elaborado por el Ministerio de Salud y Protección Social y el Banco Mundial, hay un registro de viajes en busca de consultas médicas, de enfermería y de psicología así como para la práctica de exámenes de laboratorio, como consecuencia no solo de la concentración de los servicios para esos pacientes y sino al parecer por el estigma que para ellos representa tener la infección.

Los viajes no solo se dan dentro de los departamentos, sino que en una alta  proporción se dan por fuera, de manera que las capitales no son los principales lugares a donde viajan los pacientes de los municipios más dispersos para buscar atención.

Hay regiones como el Eje Cafetero (Pereira, Armenia, Manizales) o la Caribe (Barranquilla, Cartagena, Santa Marta) en donde hay una proporción considerable de viajes entre ciudades relativamente cercanas, pero que no coinciden con la división político administrativa del país.

Las principales capitales, es decir Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, y Barranquilla, son los destinos más frecuentes de los pacientes con VIH.

Esa situación, de acuerdo con el Atlas, implica a largo plazo interrupciones en los tratamientos y un deterioro en la condición de salud de estos pacientes.

Otra de las conclusiones del estudio tiene relación con la baja adherencia a los tratamientos para el VIH incluidos en el plan de beneficios en salud, entre ellos el acceso a consulta con médico general o con especialista, que alcanzó el 78,76% en los años 2013 y 2014, cuya información fue incluida en el estudio a partir de los reportes de las distintas entidades promotoras de salud (EPS).

La consulta con enfermería fue recibida por 24,63% de los pacientes y la consulta con psicología solo por el 8,66%. Con respecto al examen de carga viral, el mismo fue practicado a 48,85% de los pacientes, mientras que el examen de linfocitos al 21,51% y el hemograma al 52,84%.

Otro de los puntos recogidos por el Atlas tiene relación con la mortalidad por VIH en Colombia, la cual se incrementó desde la aparición de la epidemia en el país en 1985 y se estabilizó en alrededor de 2,450 casos en 2004, nivel en el que continúa cada año desde entonces.

En concordancia con las conclusiones del Atlas, el Ministerio de Salud está enfocando los esfuerzos hacia la prevención combinada, que incluye el uso de condón en todas las relaciones sexuales, el mejoramiento en el diagnóstico a través de las pruebas rápidas y el acceso a los tratamientos, que usados de manera adecuada por los pacientes, atendiendo las recomendaciones médicas, se constituyen en una medida de prevención de la enfermedad.

El coordinador del Grupo de Salud Reproductiva del Ministerio, Ricardo Luque Nuñez, reveló que en Colombia, desde la aparición de la enfermedad en el país hasta el 31 de diciembre pasado, ha habido 120.622 casos, de los cuales 11.328 fueron reportados y confirmados en el Sistema Nacional de Vigilancia de Salud Pública (Sivigila) del Instituto Nacional de Salud (INS) a lo largo de 2016; 78,8% fueron hombres y 21,1% fueron mujeres, siendo la vía sexual el mecanismo de transmisión en el 98,5% de los casos.

Luque Núñez explicó que el sistema de salud incluye la distribución de condones masculinos, así como la prueba voluntaria de diagnóstico del VIH, el tratamiento antirretroviral como prevención, la profilaxis post exposición o el inicio de tratamiento por accidente ocupacional o exposición sexual, la vacuna contra la hepatitis B y el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual.

Como respuesta a la situación, Colombia asumió el compromiso de lograr que en el año 2020 el 90% de los casos sean diagnosticados a tiempo, el 90% de los infectados sean tratados con antirretrovirales y que el 90% de quienes reciben el tratamiento reduzcan su carga viral.

“A la fecha el panorama para alcanzar los cifras de personas necesarias para cumplir los 90-90-90 en el año 2020 es el siguiente: 67% de personas conocen su diagnóstico, 54% de los diagnosticados reciben terapia y de estos el 47% cuentan con carga viral suprimida. El principal reto al que nos enfrentamos es apuntar a la reducción de las brechas en el diagnóstico temprano “, puntualizó.