Una depresión llevó a la muerte al primogénito de Fidel Castro

Fidel Castro Díaz-Balar, hijo mayor del expresidente de Cuba, fue hallado muerto este jueves en La Habana.

 

De acuerdo a informes entregado por el diario oficial cubano ‘Granma’, el hijo mayor de Castro se suicidó tras pasar varios meses en “estado depresivo profundo”.

 

Conocido como ‘Fidelito’ dado el gran parecido físico con su padre, Castro Díaz, se había sometido recientemente a tratamiento psiquiátrico debido a su delicado estado de salud a causa de una depresión severa.

 

Castro, de 68 años, estuvo hospitalizado en un centro médico como parte de su tratamiento y posteriormente permaneció bajo supervisión ambulatoria.

 

En el momento de su fallecimiento se encontraba trabajando como asesor científico del Consejo de Estado y ocupaba el cargo de vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba.

 

Durante su actividad profesional obtuvo varios reconocimientos a nivel nacional e internacional.

En las últimas horas, amigos y conocidos del periodista Julio Sánchez Cristo se reunieron en Bogotá para celebrar los 40 años de carrera del reconocido hombre de la radio colombiana.

 

La velada donde se hicieron presentes reconocidos personajes del mundo empresarial, artístico y político, estuvo amenizada por la música del legendario compositor estadounidense Burt Bacharach, quien a ritmo de piano emocionó a Sánchez Cristo y al resto de asistentes.

 

En la ceremonia que tuvo lugar en el Ágora de la Cámara de Comercio de Bogotá, el periodista bogotano al que se le vio muy emocionado, recibió el reconocimiento de la sociedad por su aporte a la radio. 

 

No en vano “Julito”, como lo llaman sus oyentes, se ha convertido en una referencia obligatoria de la clase dirigente. Las palabras emitidas desde su micrófono en la W generalmente calan en los sectores donde se toman las decisiones del país.

 

 

Con polémica Juan Hernández se ratifica como presidente de Honduras

Con una de las votaciones más reñidas en la historia de Honduras, Juan Orlando Hernández repite mandato en la Presidencia de su país. La nación centroamericana se sume en el caos de protestas contra los resultados, que incluso han forzado a toques de queda y ha tenido muertos y heridos.

 

Con el 42.98 % de los votos Hernández se impuso ante el 41.39 % de su opositor Salvador Nasralla, quien desde antes de que se conocieran los resultados, tildó como fraude el escrutinio y dice que no aceptará la derrota.

 

“El TSE no quiere revisar las 1.500 actas. Se niega a revisar las urnas de Lempiras y La Paz y es ahí donde concentran el 50 por ciento de los votos de todo el país, que son los lugares con más pobreza y donde el 70 por ciento apoya a Alianza para la Dictadura”, dijo a Telesur Nasralla.

 

La polémica además toma fuerza porque, según las leyes de Honduras, un presidente no puede ser reelegido, pero en 2015 un “articulito” ideado por la rama judicial le abrió la puerta de la reelección a Hernández, Nasralla y Luis Zelaya denunciaron que eso no le competía al poder judicial y que iba contra la Constitución.

 

Hernández pertenece al Partido Nacional de Honduras, cuya ideología va más encaminada a los mandatos de la derecha, su competidor Nasralla está al frente del Partido Anticorrupción que está más en ideales de Centro y Luis Zelaya representaba al Partido Liberal, también considerado de Centro o Centro-Derecha.